Estuvimos en el Hotel en Médica Sur, me parece excelente que tengamos la comodidad de estar un hotel mientras cuidamos anuestros familiares que están en el hospital. Casi todo el personal fué muy amable y empático, sobretodo al estar en una situación tan vulnerable y dificil es importante que el personal tenga como prioridad que los huéspedes estén tranquilos. Todos en recepción fueron muy atentos, gracias a Lucero, Ariadna y Rafael, queremos agradecer en especial a Gisela ( quien limpió nuestra habitación), felicidades, es una persona muy humana y maravillosa, además de que hace un trabajo excelente.
Sin embargo queremos levantar una queja ya que la "ama de llaves" (así se identificó ella), Angélica Hernández fue muy grosera y no tiene empatía hacia sus huéspedes. Entendemos que el inventario es importante, sin embargo creemos que la visión y misión del hotel va más allá. La situación fué que mi hija se quedó en el hotel después de su cesárea porque mi nieta recién nacida tuvo que quedarse unos días en la incubadora, entonces para su visita a la bebé la llevamos en silla de ruedas y tomamos una de las cobijas de la habitación para pasar por el túnel y regresar, la Sra. Angélica nos regañó y nos ordenó que regresaramos la cobija a la habitación. Nos pareció sumamente agresiva hacia nosotros y después siguió regañando a uno de sus compañeros que estaba con ella. Claramente la situación nos sorpredió bastante, y sobretodo, ya que todo el demás personal es tan amable.